quirófano

Una compañía israelí ha desarrollado un dispositivo capaz de medir la intensidad del dolor de una persona. Se trata de un sensor, que en este momento se encuentra en fase experimental, que se coloca en el dedo del paciente para recabar diferentes parámetros fisiológicos, lo cuales se van actualizando de manera continua en tiempo real, y se traducen en una serie de algoritmos matemáticos que se convierten en un índice de dolor.

Ello permitirá medir el dolor de los pacientes durante una intervención quirúrgica, haciendo posible suministrar la dosis exacta de medicamento necesaria para paliar el dolor en cada momento.

Para hacernos idea de la importancia de este nuevo invento, basta señalar que cerca del 40% de los pacientes intervenidos quirúrgicamente sufren dolores severos tras la intervención y un 10% padece efectos secundarios por analgésicos mal aplicados. Además, alrededor de 17.000 mueren al año por sobredosis de medicamentos para el dolor.

El aparato aún no ha sido aprobado para su comercialización, aunque lleva más de seis años siendo probado clínicamente con éxito en Estados Unidos, Canadá, Europa e Israel.