¿Quieres saber cómo debes prepararte, cuáles son los mejores productos…?

Llega el buen tiempo, por fin los días comienzan a alargarse, podemos devolver al fondo del armario los abrigos y jerseys de lana, disfrutar de la terracitas y sentir cómo el sol toca de nuevo nuestra piel después de tantos meses. Llega el momento de volver a calzarse el bikini y disfrutar de la playa, del mar, del moreno…….¡Ay! Disfrutar un poco más de la vida que durante el crudo invierno.

El sol tras los meses de frío nos parece una auténtica maravilla, y lo es, pero también puede convertirse en un amigo traicionero si no tomamos una serie de precauciones. Aunque nuestra intención sea lucir el mejor moreno cuanto antes, deberemos controlar las dosis de rayos que recibe nuestra piel y deberemos protegerla para evitar problemas a corto y largo plazo, tales como las quemaduras, el envejecimiento de la piel y el cáncer, en casos extremos.

Por otro lado, también tendremos que prepararla y conocer cuáles son los productos más adecuados para conseguir que muestre su mejor moreno. ¿La respuesta a todas estas cuestiones? A continuación.

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Preparación

Es bien sencilla, pero fundamental para conseguir un moreno más atractivo y duradero.

Exfoliación. En primer lugar, antes de comenzar a tomar el sol debes exfoliarte la piel de todo el cuerpo. Puedes hacerlo en casa o acudir a un centro de belleza y ponerte en manos de profesionales que obtendrán mejores resultados.

Autobronceado. En segundo lugar, deberías preparar la piel utilizando un buen autobronceador previamente, de manera que tu melanina se active.

Vitamina E. Por último, intenta consumir muchos alimentos con vitamina E y aplícate ampollas de vitamina en el rostro (de venta en farmacias). El moreno será más atractivo. Por supuesto, deberás seguir con la ingestión de vitamina E durante todo el verano.

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Fototipos

Para saber qué tipo de protección debes usar tienes que conocer previamente cuál es tu tipo de piel. En función de la resistencia al sol debes saber que las pieles se clasifican en cuatro grupos diferentes: Fototipo I, fototipo II, fototipo III y fototipo IV.

Fototipo I. Pieles claras, pecosas y sensibles, que se queman y no se broncean, que pasan del blanco al salmonete y vuelta a empezar. El umbral de la quemadura solar se alcanza a los cinco o diez minutos de la exposición al sol en este tipo de pieles, por esa razón se recomienda evitar el sol a las personas con fototipo I. Si es tu caso evítalo y utiliza siempre una protección elevada siempre, incluso a la sombra será necesaria en estas fechas. Utiliza productos con índices de protección nunca inferiores a 30.

Fototipo II. Pieles claras y, a veces, pecosas que se broncean ligeramente y se queman con facilidad. Son pieles muy sensibles, aunque algo menos que las de fototipo I. Se queman después de permanecer de diez a veinte minutos al sol. Al igual que en el caso anterior, debe evitarse el sol, sobre todo en las horas centrales del día. Es preciso utilizar siempre una protección elevada. La piel alcanzará su bronceado aunque no se exponga directamente al sol, por lo que, si tienes este tipo de piel, no debes preocuparte por el moreno sino por tu salud. Usa productos con índices de protección iguales o superiores a 30.

Fototipo III. Pieles morenas claras, pueden ser incluso blancas en invierno pero se broncean bien y sólo a veces se queman. Se enrojece tras permanecer de veinte a treinta minutos al sol sin ninguna protección, pero con protección mantiene una muy buena relación con éste. Los melanocitos, las células encargadas de producir melanina, funcionan muy bien, de manera que este pigmento otorga a la piel un atractivo bronceado. Comienza utilizando una protección 15-20 para reducirla a 8 cuando estés morena. Aplícala después de cada baño y, al menos una vez cada hora. No permanezcas expuesta al sol más de tres horas y evita hacerlo entre las 11.00 am y las 15.00 pm. Debes beber mucho líquido.

Fototipo IV. Pieles gruesas y color oliva, morenas de por sí durante todo el año. Se queman tras permanecer expuestas al sol sin protección entre treinta y cuarenta y cinco minutos. Si tienes este tipo de piel sigue los mismos consejos que para las pieles de fototipo III (puedes comenzar con protecciones un poco más bajas, 15-10, por ejemplo y llegar a la protección 6). La única diferencia es que tu piel se bronceará más que en el caso anterior.

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A tener en cuenta

1.- Hay mucho más riesgo de sufrir quemaduras cuando los rayos del sol caen perpendicularmente, lo que convierte a los trópicos en zonas de alto riesgo, y a las horas comprendidas entre las 11.00 am y las 16.00 pm en tabú.

2.- Las superficies blancas son las que más cantidad de radiación reflejan. Por ello hay que tener especial cuidado con la nieve, que refleja hasta el 80% de las radiaciones, la arena, que refleja hasta un 20% y el agua, que refleja un 5%.

3.- A medida que se asciende la intensidad solar aumenta.

4.- Las nubes absorben sólo una parte de la radiación solar.

5.- Nunca debes exponerte al sol sin protección, ni hacerlo durante más de tres horas.

6.- Aplica protector después de cada baño y como mínimo una vez cada hora.

7.- Debes ingerir muchos líquidos para evitar deshidratarte.

8.- Debes proteger con productos específicos las zonas más sensibles: labios y contorno de los ojos.

Después del sol

Continúa la estrategia protectora

No existe el protector solar perfecto, siempre cuenta con alguna fisura por la que se cuelan los rayos del sol enrojeciendo la piel, en ocasiones levemente, aunque a veces con mayor intensidad. Por otro lado, la piel debe cuidarse tras ser expuesta al sol, tal y como ocurre cuando no hay rayos de por medio. ¿La mejor solución a ambos problemas? ¿Los productos perfectos? Los específicos para después del sol, formulados para calmar la piel, refrescarla, regenerar, combatir los radicales libres, hidratarla y, en ocasiones, potenciar y prolongar el bronceado, productos que incluyen sustancias de origen vegetal, aloe vera con cierta frecuencia y vitaminas E y C para combatir los radicales libres y estimular las defensas de la piel. No olvides usarlos.