Nos encontramos ante una verdadera revolución renovadora en el mundo de la arquitectura. Los materiales empleados, la transgresión de las normas vigentes hasta el momento, el reemplazo de valores y parámetros, los adelantos técnicos y, sobre todo, el gran impacto visual de los proyectos. Edificios futuristas en los que la única ley es la libertad de expresión. 

  1. Singapur es un claro ejemplo de constante modernización arquitectónica. En la imagen de cabecera, una panorámica del Marina Bay. Se encuentra en una zona ganada al mar y está compuesto por tres edificios que cuentan con un museo, un centro comercial, hotel, restaurantes, teatros, casino y su famosísima y enorme piscina en la parte superior.                                                                                                                                                                                                   do
  2. Hotel Sheraton Huzhou Hot Spring. Construcción espectacular de 27 alturas que forman un óvalo completo, puesto que cuenta con dos niveles subterráneos que completan la composición. Su imagen al anochecer es realmente incomparable gracias al reflejo de su iluminación de LED sobre las aguas del lago Tai Nan. Se encuentra en China en la ciudad de Huzhou al oeste de Shanghai.seg
  3. Sede de la Unión de Naciones Suramericanas en Quito. Es un edificio de siete plantas con más de 20.000 m2 construidos que cuenta con los sistemas tecnológicos más avanzados, integrados en todo el conjunto. Destaca su sistema de volados, piezas que sobresalen sin contara con una base de apoyo.bejin
  4. Centro Nacional de las Artes Escénicas de Pekín. Es una llamativa estructura elíptica de titanio y cristal situada en un lago artificial de poca profundidad. El acceso al edificio se realiza mediante un vestíbulo bajo las aguas. Alberga diferentes salas en sus 200.000 m2 de superficie, con una capacidad máxima total de 6.500 personas.gu
  5. Museo Guggenheim en Bilbao. Es uno de los máximo exponentes de la arquitectura vanguardista en España. Se trata de una estructura escultórica de gran espectacularidad que se integra a la perfección en el entorno urbano de la ciudad. Merece la pena recorrer todo su perímetro para disfrutar de las diferentes composiciones que se observan desde sus múltiples perspectivas. Las formas curvilíneas y el brillo del titanio, hacen que su imagen reflejada en la ría del Nervión sea algo digno de ver.